Xa esta listo o cartel do XII ENCONTRO DE EMBARCACIÓNS TRADICIONAIS DE GALICIA - CABO DE CRUZ - XULLO 2015
jueves, 4 de junio de 2015
Costas quere tirar a carpintería de Victorio en Meira.
Faro de Vigo-Costas intenta recuperar la parcela de un astillero en Meira y la familia lo impide.
Costas intenta recuperar la parcela de un astillero en Meira y la familia lo impide
-Funcionarios acuden a la carpintería de ribeira tradicional para asumirla como propia -La titularidad se encuentra en los juzgados, por lo que se paró la toma de posesión
Fran G. Sas Moaña 04.06.2015 | 04:49
Funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente se personaron ayer en la carpintería tradicional de ribeira conocida como "Astillero de Victorio", situada en Meira, en las inmediaciones de la isla de Samertolaméu. Tenían la intención de tomar posesión para la Dirección General de Costas de este astillero cuya titularidad se encuentra en la justicia.
El abogado de la familia que reclama conservar la titularidad de la instalación, José Luis Pena, consiguió paralizar esta toma de posesión, y es que en el Ministerio de Medio Ambiente no tenían constancia de que el caso se está resolviendo por la vía judicial. Tuvo que enseñar el recurso presentado ante el juzgado número 2 de primera instancia de Pontevedra. La decisión sobre la propiedad de esta instalación se puede retrasar más de un año, tras el traslado del caso desde los juzgados de Cangas a los de Pontevedra, lo que obligó a reiniciar todo el procedimiento. El juzgado cangués había asumido el caso pero un juez sustituto decidió trasladarlo a la capital de provincia, al tratarse de una demanda ante una administración del Estado.
La familia de Victorio Santomé busca que la justicia le reconozca la titularidad de las instalaciones en las que el propio Santomé trabajó hasta los 74 años. Se jubiló en 2009 y había dedicado toda su vida, desde los 22 años, a la construcción y reparación de barcos de madera.
Estos vecinos de Moaña acudieron a la justicia para reclamar la titularidad del terreno después de que Costas les anunciase, por sorpresa, que la superficie de 139 metros cuadrados era de dominio público. Eso ocurrió en 2008, cuando el Servicio Provincial de Costas incoó un procedimiento de recuperación de los bienes.
Los demandantes defienden que en las reformas de las leyes de Costas de los años 60 su propiedad ya quedaba fuera del dominio público. Acuden especialmente al deslinde del año 1962, así como al de 2007, que trazaba los mismos límites.
Antes de tomar este camino, la familia había presentado, sin éxito, las alegaciones oportunas ante el organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, así como un recurso de alzada el 25 de junio de 2009, que fue desestimado.
El abogado explicó en su momento que desde que se aprobó el deslinde en 1962 no se produjo ninguna comunicación sobre el supuesto dominio público de estos terrenos hasta 44 años después. Además, alega que entre la propiedad reclamada por el Estado y la costa circula una carretera municipal a través de la que se dan los servicios urbanos y que delimita el terreno privado. Dicho vial fue construido en 1980 sobre un relleno, por lo que la defensa de la familia entiende que para la propia Administración el deslinde no afectaba a esos terrenos en absoluto.
La solicitud al juez es que admita la propiedad privada del terreno en el que se encuentra la edificación y, en caso contrario, que se le reconozca a los propietarios el derecho de concesión, con la compensación económica correspondiente. Como medida cautelar, solicitaron que se paralice el intento de derribo mientras se prolongue el proceso judicial. De ahí que impidiesen la toma de posesión por parte de Costas de ayer.
Costas intenta recuperar la parcela de un astillero en Meira y la familia lo impide
-Funcionarios acuden a la carpintería de ribeira tradicional para asumirla como propia -La titularidad se encuentra en los juzgados, por lo que se paró la toma de posesión
Fran G. Sas Moaña 04.06.2015 | 04:49
Funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente se personaron ayer en la carpintería tradicional de ribeira conocida como "Astillero de Victorio", situada en Meira, en las inmediaciones de la isla de Samertolaméu. Tenían la intención de tomar posesión para la Dirección General de Costas de este astillero cuya titularidad se encuentra en la justicia.
El abogado de la familia que reclama conservar la titularidad de la instalación, José Luis Pena, consiguió paralizar esta toma de posesión, y es que en el Ministerio de Medio Ambiente no tenían constancia de que el caso se está resolviendo por la vía judicial. Tuvo que enseñar el recurso presentado ante el juzgado número 2 de primera instancia de Pontevedra. La decisión sobre la propiedad de esta instalación se puede retrasar más de un año, tras el traslado del caso desde los juzgados de Cangas a los de Pontevedra, lo que obligó a reiniciar todo el procedimiento. El juzgado cangués había asumido el caso pero un juez sustituto decidió trasladarlo a la capital de provincia, al tratarse de una demanda ante una administración del Estado.
La familia de Victorio Santomé busca que la justicia le reconozca la titularidad de las instalaciones en las que el propio Santomé trabajó hasta los 74 años. Se jubiló en 2009 y había dedicado toda su vida, desde los 22 años, a la construcción y reparación de barcos de madera.
Estos vecinos de Moaña acudieron a la justicia para reclamar la titularidad del terreno después de que Costas les anunciase, por sorpresa, que la superficie de 139 metros cuadrados era de dominio público. Eso ocurrió en 2008, cuando el Servicio Provincial de Costas incoó un procedimiento de recuperación de los bienes.
Los demandantes defienden que en las reformas de las leyes de Costas de los años 60 su propiedad ya quedaba fuera del dominio público. Acuden especialmente al deslinde del año 1962, así como al de 2007, que trazaba los mismos límites.
Antes de tomar este camino, la familia había presentado, sin éxito, las alegaciones oportunas ante el organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, así como un recurso de alzada el 25 de junio de 2009, que fue desestimado.
El abogado explicó en su momento que desde que se aprobó el deslinde en 1962 no se produjo ninguna comunicación sobre el supuesto dominio público de estos terrenos hasta 44 años después. Además, alega que entre la propiedad reclamada por el Estado y la costa circula una carretera municipal a través de la que se dan los servicios urbanos y que delimita el terreno privado. Dicho vial fue construido en 1980 sobre un relleno, por lo que la defensa de la familia entiende que para la propia Administración el deslinde no afectaba a esos terrenos en absoluto.
La solicitud al juez es que admita la propiedad privada del terreno en el que se encuentra la edificación y, en caso contrario, que se le reconozca a los propietarios el derecho de concesión, con la compensación económica correspondiente. Como medida cautelar, solicitaron que se paralice el intento de derribo mientras se prolongue el proceso judicial. De ahí que impidiesen la toma de posesión por parte de Costas de ayer.
martes, 19 de mayo de 2015
La Voz de Galicia-Corsarios del mar de Vigo
La Voz de Galicia-Corsarios del mar de Vigo.
Los buques vigueses apresaron decenas de mercantes ingleses frente a las Cíes
EDUARDO ROLLAND. Vigo, 11 de mayo de 2015.
A finales del siglo XVIII, Cataluña y el País Vasco estuvieron por enésima vez a punto de separarse de España. En esta ocasión, por la Guerra del Rosellón, que provocó que Francia ocupase un amplio territorio al sur de los Pirineos. El clima bélico revivió los sentimientos independentistas, que ya habían alcanzado su cénit en el sitio de Barcelona a comienzos del mismo siglo. Así que, anticipando problemas mayores, el rey Carlos IV ordenó firmar la paz con los revolucionarios franceses, aprovechando que los moderados de Thermidor habían sucedido al Incorruptible Robespierre. Para el Borbón suponía tragarse un sapo, pero un poco menos desagradable.
Así se firmó la Paz de Basilea, en 1796. España y Francia se juraron amistad eterna y guerra sin cuartel contra Inglaterra. De paso, Godoy fue investido como Príncipe de la Paz, además de recibir cuatro grandezas de España, siete grandes cruces de Carlos III y diez bandas de María Luisa. Al presuntuoso hidalgo pacense, ya generalísimo y secretario de Estado, no le cabían en la casaca las medallas.
Para Vigo, la Paz de Basilea tuvo otra trascendencia: el regreso de los corsarios. Tras unos años de calma, el corsarismo regresaba con fuerza, hasta alcanzar su apogeo al final de la centuria. Cuando, en 1808, los vigueses capturen al buque de guerra francés Atlas lo harán con una treta de pillería, pero también porque están bien entrenados en el abordaje y otras técnicas de combate naval.
Solo en el año 1799, los buques vigueses en corso lograron apresar 21 mercantes ingleses. Los más activos del momento eran los navíos Protectora, Rayo y Ventura, que hicieron 8 presas inglesas ese año. Una de ellas una fragata con 70.000 barriles de harina y 5.000 fanegas de trigo. El Ánima Sola apresó tres naves inglesas con bacalao. Nuestra Señora del Rosario, apodado El Bolero, capturó a la fragata Mary y al quechemarín Gosport.
Fruto de tanta rapiña, Vigo vivía tiempos de gran prosperidad, donde cada semana se descargaban mercancías de todo tipo, traídas por aquellos bucaneros de la ría, con sus barcos fletados por los empresarios y políticos de la época. Si todos hemos sospechado a veces tener alcaldes y concejales algo piratas, en aquellos tiempos lo eran con entera naturalidad: corsarios a mucha honra, autorizados a ejercer la piratería con permiso de Su Majestad.
En toda la costa gallega
Los buques vigueses en corso operaban por toda la costa gallega. A veces, les bastaba alejarse unas millas de las Cíes para capturar sin resistencia a los mercantes ingleses. Pero, en otras ocasiones, no era tan fácil. Y se entablaban pequeñas batallas navales como la que, en el verano de 1798, enfrentó al vigués Santa Victoria con el inglés Friendship.
Era el 27 de junio de 1798. En aguas de Portugal, el Santa Victoria, rebautizado para el corsarismo como Fortuna, ataca al carguero inglés Friendship, que va al mando del capitán John Roberts. El buque, de 86 toneladas de registro, iba de Liverpool a Oporto con carga diversa y artillado con 12 cañones.
Por su parte, el Fortuna apenas llevaba 25 hombres y un solo cañón. «Solo apoyados en una temeridad sin límites era posible ejercer como corso a base de tan exiguo armamento y reducida gente», afirma Xosé María Álvarez Blázquez en una crónica sobre la refriega. Una hora duró el combate, en el que el Friendship disparaba sus doce cañones, que el Fortuna lograba esquivar con hábiles maniobras náuticas y haciendo fuego con su única pieza de artillería. La lógica y la prudencia habrían llevado al capitán Maruri a desistir de su empresa. Pero, bien al contrario, con una audacia increíble, dio a sus hombres la única orden posible para tomar su presa: el abordaje.
Los bravos navegantes vigueses lograron aproximarse al Friendship, suponemos que ofreciéndole la proa, para reducir el blanco, y buscando la popa de su rival, para evitar su línea de cañones. Finalmente, lograron acoderarse al mercante inglés y los 25 bravos marineros saltaron sobre su cubierta. La tripulación británica decidió que, ante aquellos corsarios, no merecía la pena jugarse el pellejo. Y rindieron el barco, pese a las quejas del capitán Roberts.
Al día siguiente, al amanecer, la silueta de los dos barcos se recortó por la boca sur de las islas Cíes. Y los vigueses contemplaron atónitos como el pequeño Fortuna había apresado a todo un gigante como el Friendship.
Fue un episodio más de audacia de los corsarios vigueses. Que, desde la Paz de Basilea, volverían a vivir tiempos de gloria. Y que, pocos años después, estarían preparados para la guerra y para protagonizar la Reconquista. Si Johnny Deep rebajase algo su caché, incluso podríamos hacer una película.
Los buques vigueses apresaron decenas de mercantes ingleses frente a las Cíes
EDUARDO ROLLAND. Vigo, 11 de mayo de 2015.
A finales del siglo XVIII, Cataluña y el País Vasco estuvieron por enésima vez a punto de separarse de España. En esta ocasión, por la Guerra del Rosellón, que provocó que Francia ocupase un amplio territorio al sur de los Pirineos. El clima bélico revivió los sentimientos independentistas, que ya habían alcanzado su cénit en el sitio de Barcelona a comienzos del mismo siglo. Así que, anticipando problemas mayores, el rey Carlos IV ordenó firmar la paz con los revolucionarios franceses, aprovechando que los moderados de Thermidor habían sucedido al Incorruptible Robespierre. Para el Borbón suponía tragarse un sapo, pero un poco menos desagradable.
Así se firmó la Paz de Basilea, en 1796. España y Francia se juraron amistad eterna y guerra sin cuartel contra Inglaterra. De paso, Godoy fue investido como Príncipe de la Paz, además de recibir cuatro grandezas de España, siete grandes cruces de Carlos III y diez bandas de María Luisa. Al presuntuoso hidalgo pacense, ya generalísimo y secretario de Estado, no le cabían en la casaca las medallas.
Para Vigo, la Paz de Basilea tuvo otra trascendencia: el regreso de los corsarios. Tras unos años de calma, el corsarismo regresaba con fuerza, hasta alcanzar su apogeo al final de la centuria. Cuando, en 1808, los vigueses capturen al buque de guerra francés Atlas lo harán con una treta de pillería, pero también porque están bien entrenados en el abordaje y otras técnicas de combate naval.
Solo en el año 1799, los buques vigueses en corso lograron apresar 21 mercantes ingleses. Los más activos del momento eran los navíos Protectora, Rayo y Ventura, que hicieron 8 presas inglesas ese año. Una de ellas una fragata con 70.000 barriles de harina y 5.000 fanegas de trigo. El Ánima Sola apresó tres naves inglesas con bacalao. Nuestra Señora del Rosario, apodado El Bolero, capturó a la fragata Mary y al quechemarín Gosport.
Fruto de tanta rapiña, Vigo vivía tiempos de gran prosperidad, donde cada semana se descargaban mercancías de todo tipo, traídas por aquellos bucaneros de la ría, con sus barcos fletados por los empresarios y políticos de la época. Si todos hemos sospechado a veces tener alcaldes y concejales algo piratas, en aquellos tiempos lo eran con entera naturalidad: corsarios a mucha honra, autorizados a ejercer la piratería con permiso de Su Majestad.
En toda la costa gallega
Los buques vigueses en corso operaban por toda la costa gallega. A veces, les bastaba alejarse unas millas de las Cíes para capturar sin resistencia a los mercantes ingleses. Pero, en otras ocasiones, no era tan fácil. Y se entablaban pequeñas batallas navales como la que, en el verano de 1798, enfrentó al vigués Santa Victoria con el inglés Friendship.
Era el 27 de junio de 1798. En aguas de Portugal, el Santa Victoria, rebautizado para el corsarismo como Fortuna, ataca al carguero inglés Friendship, que va al mando del capitán John Roberts. El buque, de 86 toneladas de registro, iba de Liverpool a Oporto con carga diversa y artillado con 12 cañones.
Por su parte, el Fortuna apenas llevaba 25 hombres y un solo cañón. «Solo apoyados en una temeridad sin límites era posible ejercer como corso a base de tan exiguo armamento y reducida gente», afirma Xosé María Álvarez Blázquez en una crónica sobre la refriega. Una hora duró el combate, en el que el Friendship disparaba sus doce cañones, que el Fortuna lograba esquivar con hábiles maniobras náuticas y haciendo fuego con su única pieza de artillería. La lógica y la prudencia habrían llevado al capitán Maruri a desistir de su empresa. Pero, bien al contrario, con una audacia increíble, dio a sus hombres la única orden posible para tomar su presa: el abordaje.
Los bravos navegantes vigueses lograron aproximarse al Friendship, suponemos que ofreciéndole la proa, para reducir el blanco, y buscando la popa de su rival, para evitar su línea de cañones. Finalmente, lograron acoderarse al mercante inglés y los 25 bravos marineros saltaron sobre su cubierta. La tripulación británica decidió que, ante aquellos corsarios, no merecía la pena jugarse el pellejo. Y rindieron el barco, pese a las quejas del capitán Roberts.
Al día siguiente, al amanecer, la silueta de los dos barcos se recortó por la boca sur de las islas Cíes. Y los vigueses contemplaron atónitos como el pequeño Fortuna había apresado a todo un gigante como el Friendship.
Fue un episodio más de audacia de los corsarios vigueses. Que, desde la Paz de Basilea, volverían a vivir tiempos de gloria. Y que, pocos años después, estarían preparados para la guerra y para protagonizar la Reconquista. Si Johnny Deep rebajase algo su caché, incluso podríamos hacer una película.
lunes, 18 de mayo de 2015
Vivir o mar-Día das Letras: o galego mariñeiro
O pasado domingo emitiuse no programa Vivir o mar da TVG con motivo do Dia das Letras Galegas un programa sobre o léxico mariñeiro a presentación correu a cargo de Francisco Fernández Rei.
jueves, 14 de mayo de 2015
Sueste na prensa
Faro de Vigo-Rodas exige a la Xunta que conserve los astilleros de Moaña y el PP argumenta que el paseo de Seara los pondrá en valor.
Estado de las obras del paseo, a la altura de la Casa do Mar. // Gonzalo Núñez
miércoles, 13 de mayo de 2015
O deputado do BNG Daniel Rodas insta á Xunta a poñer en valor as carpintarías de ribeira de Moaña
Morrazoaldia-O deputado do BNG Daniel Rodas insta á Xunta a poñer en valor as carpintarías de ribeira de Moaña.
Proposición non de lei presentada:
Foto da Reunión da Comisión 8ª, Pesca e Marisqueo do dia de hoxe.
Á Mesa do Parlamento
O Grupo Parlamentar do Bloque Nacionalista Galego (BNG), por iniciativa do deputado Daniel Rodas Chapela e da deputada Ana Belén Pontón Mondelo, ao abeiro do disposto no Regulamento da Cámara, formula a seguinte Proposición non de lei para o seu debate en Comisión, relativa a levar a cabo as medidas oportunas para preservar e por en valor as carpinterías de ribeira do Paseo da Seara (Moaña).
Ven de facerse público que a execución do proxecto de Paseo da Seara está en fase de licitación por un importe de 420.000 euros. O significativo é que o proxecto redactado contempla derrubar unha parte significativa dunha das dúas carpinterías de ribiera que conforman a zona marítima pola que discorre e que incluso chega a cegar a saída de embarcacións para poder acceder a estes estaleiros que no día de hoxe utiliza a Asociación de Recuperación de Embarcacións Tradicionais, Sueste.
Esta información contrasta coa información que ten trasladado o alcalde de Moaña, no sentido de que dito proxecto ía ser reformado para preservar as carpinterías, cumprindo así o que o pleno de Moaña lle pediu, cando rexeitou por maioría a anterior proposta, que lonxe de corrixir mantiña o paseo nas mesmas condicións a expensas de condenar a desaparecer este elementos patrimoniais que cuxos usuarios veñen reclamando que deben pasar a uso público para a súa conservación e posta en valor.
Debemos recordar que a asociación Sueste ven utilizando o estaleiro de Carlagho dende dende o ano 2002 e o estaleiro de Casqueiro dende o ano 2009 no que asinou un convenio de uso cos actuais concesionarios. Usos que van dende o mantemento de embarcacións, construción de novas, realización de campos de traballo e de campamentos xuvenís, atención a grupos de escolares e de adultos, exposicións, recitais, presentación de libros, e un longo etcétera. Un patrimonio que ven sendo avalado por diferentes colectivos sociais de Moaña e pola Federación Galega pola Cultura Marítima e Fluvial, formada por 47 asociacións que trasladou o seu apoio publicamente, o pasado día 15 de novembro para traballar pola preservación destas carpinterías de ribeira, a súa posta en valor como patrimonio cultural e industrial, testemuña dunha parte da historia económica e cultural do litoral galego e do pobo de Moaña.
Estas son as razóns que levan ao BNG a formular a seguinte proposición non de lei para a o seu tratamento en comisión:
“O Parlamento galego insta a Xunta de Galiza a levar a cabo as medidas oportunas para preservar e por en valor as carpinterías de ribeira do paseo da Seara (Moaña).”
Santiago de Compostela, 15 de decembro de 2014
Asdo.: Daniel Rodas Chapela
Deputado do G.P. do BNG
Ana Belén Pontón Mondelo
Portavoz s. do G.P. do BNG
Elena Mondelo || O deputado do BNG, Daniel Rodas, defendeu hoxe na Comisión de Pesca unha proposición non de lei para instar á Xunta de Galicia a poñer en marcha as medidas oportunas para “preservar e por en valor” as carpintarías de ribeira no paseo de Seara, en pleno litoral moañés. Rodas recalcou que o proxecto de construción do paseo marítimo, a punto de comezar, supón o derrubamento das estruturas de gran valor patrimonial.
Na súa intervención, o parlamentario explicou que o proxecto, cuxo importe ascende a 420.000 euros, contempla derrubar unha parte importante dunha das dúas carpintarías de ribeira que cega a saída das embarcacións para poder acceder aos estaleiros que, actualmente, utiliza a Asociación de Recuperación de Embarcacións Tradicionais Sueste.
En canto á Asociación Sueste, o deputado moañés salientou que utiliza o estaleiro de Carlagho dende o ano 2002 e de Casqueiro dende 2009, ano en que se asinou o convenio de usos cos actuais concesionarios para o mantemento das embarcacións, novas construcións, campamentos xuvenís, atención a grupos de escolares e adultos ou exposicións, entre outras actividades.
Daniel Rodas recordou que o BNG xa propuxo un proxecto para recuperar os 310 metros do litoral e que non prosperou, xa que Costas do Estado esixía “6 metros completos de servidume e ningún tramo pilotado”.
Estado actual
O deputado do PP Gonzalo Tenor destacou o estado “deficiente” das carpintarías, unha cuestión que o nacionalista negou asegurando que os propios colectivos que as xestionan son os que mellor “poden valorar o seu uso de xeito racional e o mínimo sería “contar con eles ao ser os máis interesados en seguir mantendo a súa actividade dende o ano 2002 e darlle maior valor”.
Por outra parte, insistiu en que as persoas vinculadas ás carpintarías seguen esperando a que o alcalde de Moaña, José Fervenza, os reciba para “coñecer de primeira man un proxecto” que modificará o patrimonio da vila avalado por diversos colectivos, incluíndo a Federación Galega Pola Cultura Marítima e Fluvial, conformada por 47 asociacións. Reiterou que as carpintarías son “testemuñas dunha parte da historia económica e cultural do litoral galego e do pobo de Moaña”.
O deputado acusou ao Partido Popular de utilizar o proxecto de “maneira electoralista” utilizando fondos de Portos e da Axencia de Infraestruturas para realizar unha infraestrutura demandada polos veciños pero non “ de calquera maneira e a calquera prezo”. Dende oBNG propoñen “diálogo” para a posta en valor do patrimonio.
May 13, 2015
martes, 5 de mayo de 2015
Danos na anguía
O forte temporal de vento de onte a tarde causou danos na anguía que tenos no estaleiro de Calragho, os refachos mais fortes coincidiron coa preamar o que fai que o mar bata con forza contra a anguía.
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